Reseña: El olvido que seremos - Héctor Abad Faciolince

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Sinopsis:


Héctor Abad Gómez dedicó los últimos años de su vida, hasta la misma noche en que cayó asesinado en pleno centro de Medellín, a la defensa de los derechos humanos. El olvido que seremos es la reconstrucción amorosa, paciente y detallada de un personaje. Pero es también el recuerdo de una ciudad, de una familia y una evocación melancólica de la niñez.



Opinión:

El olvido que seremos es una novela que pretende mostrarnos la vida de Héctor Abad Gómez desde la visión amorosa y orgullosa de su hijo Héctor Abad Faciolince. Para nadie es un secreto la violencia que vivió Colombia en los años 80 y buena parte de los 90, es más, la violencia no se ha ido del todo en la actualidad y permanece latente, sin embargo, es la época de los grandes capos la que sirve como telón de fondo para la historia que plasma Héctor Abab Faciolince como una especie de homenaje a su padre ya fallecido a causa de la violencia ciega y fanática que cubrió de sangre a Colombia durante muchos años.

El amor incondicional de un padre a un hijo y viceversa es un vínculo casi sobrenatural que liga a los implicados en un contrato que solo se rompe con la muerte de uno de ellos, aunque no sea en todos los casos, la novela de Hector Abad Faciolince así lo dibuja, un amor que crece con los años entre su padre y él, convirtiendo su narración en una catarsis que trae a colación la vida, obra y muerte de de su padre, del dolor profundo que le causó un país que se hundía en la más negra de sus horas violentando y masacrando a todo quien diera su voz de protesta.

La novela es melancólica y escrita con la tristeza inherente que viene con la añoranza y el recuerdo de un ser querido, que no solo fue para el autor un padre sino un mentor que lo moldeó poco a poco en el ser humano en que se convirtió. El amor de padre a hijo se hace presente en cada página sin vergüenza alguna, se desborda sin impedimentos y deja entrever el alma de Héctor Abad Faciolince, por una pequeña grieta el lector logrará observar el nervio más intimo de autor y tal vez llegue a identificarse profundamente.

El padre del autor es humanizado tanto como la visión romántica de Héctor Abad Faciolince se lo permite, y presenta a un ser humano preocupado en demasía por su mundo que en su caso era Medellín, una ciudad que no solo la carcomía la violencia sino que la desigualdad era el pan de cada día entre las callejuelas de sus barrios paupérrimos, un personaje que aunque vivía entre lo que podría considerarse la burguesía de la ciudad, no dejaba de ser tocado por las vicisitudes que tenían que sufrir las comunidades más pobres a causa de la corrupción gubernamental y de la violencia ejercida por oscuras fuerzas que rondaban a quienes trataban de hacer luz a la realidad colombiana.

Pero el padre no era únicamente el hombre preocupado por las desigualdades, sino que era un hombre culto que educó a su hijo entre libros y autores que abrieron su mente al conocimiento, con una paradoja en su vida, mientras más culto era más ingenuo parecía ser, una ingenuidad que lo envolvió gracias al dolor de pueblo que en su alma sentía, sin lograr ver los siniestros ministerios que en él se cernían. Un hombre idealista y romántico que coqueteaba con el comunismo, que luego decepcionó al darse cuenta que la realidad de dicho sistema era más atroz y triste en la práctica que en las letras, no pudo soportar un momento las injusticias y por eso rondaron sobre su cabeza enemigos que se ganaba sin proponérselo.

No esperen una novela cualquiera que cuenta historias de vida, es más bien un escrito descarnado de un hombre que quiere quitarse el peso del dolor que lleva a cuestas y que no ha logrado borrar, escribiendo para alguien que no lo leerá nunca pero que cada palabra alivia la pena del recuerdo de la muerte de su padre querido. 

No dejarán de sufrir junto con cada párrafo, de sentir con cada historia y de versen reflejados por lo menos un poco, y tal vez cuando terminen la última página acepten cada caricia de madre, de padre, de hermano, de esposo, de esposa, de cualquiera a quienes quieran, porque sin lugar a dudas llegará un día en que ese ser los deje para siempre y solo quedarán sus caricias pasadas.

"Ya somos el olvido que seremos. El polvo elemental que nos ignora." Borges.





 Calificación: 5/5 

                                                                      


Héctor Abad Faciolince

Héctor Joaquín Abad Faciolince (Medellín, 1958) es un escritor y periodista colombiano, mejor conocido por sus librosAngosta, que obtuvo en España el primer Premio Casa de América de Narrativa Innovadora en el año 2000, y en abril de 2005 le fue conferido en China el premio a la mejor novela extranjera, y El olvido que seremos, sobre la vida y asesinato de su padreHéctor Abad Gómez, que fue otorgado el premio Casa de América Latina de Portugal por el libro como mejor obra latinoamericana y el Premio Wola-Duke en Derechos Humanos. Además ha recibido un Premio Nacional de Cuento, una Beca Nacional de Novela (1994) y dos Premios Simón Bolívar de Periodismo de Opinión (1998 y 2006).

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